miércoles, 17 de febrero de 2010

Saborear el silencio


(De un discurso de Wei Po)

Conversar del espacio infinito y de las alas de la eternidad con prisioneros que tiemblan en lo más hondo de la cueva es como echar al agua al que no sabe nadar.
¿Cómo podrían las palabras enseñarnos a saborear el silencio que es cada uno de nosotros?
Todo lo que hace falta es que ustedes dejen de estar en falta. Pero esto que estoy diciendo no lo pueden escuchar los que buscan un significado a mis palabras. Y aquellos que comprenden lo que digo no necesitan de mis palabras.
Por eso, puedo decirles a ustedes que estoy hablando en el vacío y para el vacío. Todo es un juego; y si ustedes se toman en serio este juego, verán que no existe ninguna cosa que debieran tomar en serio.

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Extraído de "La Leyenda de Wei Po" - Vita Preziosa - Editorial Ananda

4 comentarios:

  1. Este Wei Po es terrible y maravilloso. Saborear el silencio que somos. Esto sí que me gusta como desayuno. Me lo llevo a la gran ciudad y espero conservar este sabor todo el día.

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  2. Hola Osochenque: Es un desayuno que tiene mucha energía. Y sin esa energía, se me ocurre comentar, es difícil sobrevivir en el mundo estridente de las apariencias y las ambiciones.

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  3. Es el juego de la paradoja: estar plenos y vacíos al mismo tiempo. Si nada me falta, esa plenitud hace que palpe el vacío que soy. Es divertido este juego!

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  4. "Yo me tomo en serio", es una frase hecha e irreductible.
    El que se toma en serio es el que se separa (yo).
    Jugar el juego que propones, es echarse al agua (la eternidad, el vacío) y fundirse en ella...
    Divertido... como tirarse al abismo...

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