viernes, 12 de febrero de 2010

Naranjo en flor


Cuando nos damos cuenta que la identidad personal es
transitoria y funcional ya no encontramos separación
entre superficie y profundidad;

se desvanece la ilusión del crecimiento espiritual y
vemos una sola realidad manifestada y presente en
nosotros y en todo lo existente.

Vemos al naranjo eternamente florecido.


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Esta magnífica joya de meditación pertenece a Delia (www.regina-libera.blogspot.com)

6 comentarios:

  1. Furia...qué decir...sólo gracias y aceptar que esta "joya", como vos la llamaste, está en mí tanto como está en vos, son resplandores de la meditación que nos respira.

    Quizás como vivimos en Argentina, siglo XXI, hablamos de naranjo en flor en vez de hacerlo del almendro, no?

    Un abrazo.

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  2. Está en vos tanto como está en mí. Eso es lo que valoro de tu persona, que tenés el poder espontáneo de compartir la luz. Sos inteligente y sensible. Por eso mismo, me da gusto recomendar tu blog a todos. Hace falta eso, en este Siglo XXI tan vertiginoso: inteligencia y sensibilidad. Un abrazo...

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  3. Vamos ,que bueno y hagamos como los frutos que le dan a la tierra su semilla para luego tener frutos y que esos frutos vuelvan algún día.

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  4. Me gusta ese sentimiento que me transmite leer que tan pura verdad es este poema.
    Besos....

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  5. Quiero destacar algo que me parece significativo: cuando Delia dice que desaparece la ilusión del crecimiento espiritual. Eso es lo que yo llamaría poner las cosas en su lugar. La idea de "progreso" o de crecimiento espiritual es una falacia. Somos lo que somos. Y eso es el espíritu.

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  6. Delia: la meditación que nos respira también nos inspira. Y qué bueno poder compartir "lo que es", este presente, siendo presente.

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