jueves, 18 de febrero de 2010

Desear lo que tienes


No recuerdo cuándo ni cómo fue, pero en una charla con mi amiga Flora Espinosa las dos acuñamos una expresión que nos ha venido acompañando durante un tiempo: desear lo que se tiene. “Es una manera de hacer el amor sin cesar”, me decía ella. Y algo de eso hay. Cuando haces el amor, deseas lo que tienes. Esta energía del deseo cumplido, esta plenitud de estar aquí y ahora, esta conciencia de ser lo abarca todo, germina su figura y le da fruto.
Desear lo que tienes constituye un pase de magia que disuelve lo personal con un solo chasquido de atención.
“¿Hay algo que esté faltando aquí?” Tal era el desafío del viejo maestro Lin Chi.
Cuando deseo lo que tengo, estoy poniendo en evidencia al ego. Entonces, queda perfectamente a la vista que el ego es una entidad forjada en la más lejana infancia, cuyo único objetivo es pedirle al mundo que me rinda tributo.
Cuando deseo lo que tengo, el ego descubre que jamás ha existido. Es nada más que el compendio de los caprichos personales de cada uno.


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Extraído de "El Fin del Mundo" - Furia del Lago -Editorial Ananda

8 comentarios:

  1. Desear lo que tengo es paradoja pura. Pero, en realidad, yo lo llamo paradoja porque no tiene lógica. Se me ocurre que esto sería el "wu wei" de los taoístas, el "no hacer".

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  2. Esto del pase de magia me parece todo un festejo. Pero es así: una manera de amar el presente. Vale decir, el presente amando al presente.

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  3. ¿Desear lo que se tiene? ¿Tener lo que se desea?
    ¿Deseo? ¿Tengo? ¿Yo?
    ¿Y si no deseo? ¿Y si no tengo? ¿Quién desea? ¿Quién tiene?
    El presente es. No desea ni tiene.
    ¿Confuso?
    ¿Quién? ¿Yo?
    ja ja ja

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  4. Es una especie de anzuelo, Osochenque. O Penélope convenciendo a Ulises de que no viaje hasta Troya.
    También diría yo que es una idea para crear una nueva cultura. Nos parece rara (la idea) porque estamos acostumbrados a desear lo que no tenemos. Y estamos acostumbrados, precisamente, porque somos devotos de la cultura que nos han inculcado. Pero no es necesario seguir cultivando el conflicto y el malestar, que es lo que obtuvimos con aquella cultura. En fin... Son cosas que se me van ocurriendo mientras le doy la bienvenida a tu visita.

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  5. Sí, Vita, el presente amando el presente. La magia de lo desconocido aparece y lo conocido (el ego) se disuelve como sal en el agua.

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  6. Sí, sí. El presente no desea ni tiene. Momento de Satori, Mutis. El deseo y la posesión se funden entre sí en el abrazo del presente...

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  7. A Byron Katie le preguntaron una vez:
    “¿No es más interesante querer cosas?
    B.K: Mi experiencia es que yo siempre quiero algo. ¡No sólo es interesante, es extático! Lo que quiero es lo que es. Lo que amo es lo que ya tengo. Cuando quiero lo que tengo, no hay separación entre el pensamiento y la acción; se mueven juntos sin conflictos. Siempre que experimentes alguna carencia, escribe tu pensamiento e indaga. En mi opinión, la vida nunca se queda corta y no requiere un futuro. Todo lo que necesito se me proporciona siempre y no tengo que hacer nada para conseguirlo. No hay nada más estimulante que amar lo que es.”

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  8. Hola, Gra. Lo que dice Byron Katie es una manera semejante de ver las cosas. A veces, lo que es (el presente) nos pone a prueba de maneras sutiles y otras veces de manera evidente. Sea como sea, es lo inevitable. Y todo el conflicto proviene de querer evitar lo inevitable. No había leído a Byron Katie, pero gracias a tu intervención he buscado por la red y encontré algunas cosas sobre ella. Voy a leer con atención lo suyo.
    En cuanto a desear lo que se tiene, creo que es un juego, una manera de decir que se puede abandonar la vieja costumbre de desear un ideal que siempre está en otra parte. En realidad, Mutis Jajaja (un verdadero tábano) está diciendo en su intervención algo muy profundo: "El presente no desea ni tiene". Cuando se ha llegado hasta esa profundidad, los juegos ya quedan en la superficie. Y lo tengo en cuenta. Gracias por la compañía...

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