domingo, 14 de febrero de 2010

Nena caprichosa




¿Se puede percibir la eternidad? Si enfocamos el asunto con lógica de lo más sencilla, deberíamos responder: “Sólo la eternidad puede percibirla”.
Pero no conviene quedar en la lógica, porque ella se mueve sólo dentro de sus propios límites y la percepción es pura pureza. Eso sí, tendremos que dar vuelta el lenguaje, usarlo al revés y olvidar las palabras lo mismo que una persona escucha que alguien grita: “¡fuego!” y sale corriendo, porque la palabra es eléctrica y enciende todos los motores de la acción.
En este lugar sin tiempo todo viaja desde siempre hasta siempre y esos pájaros en bandada, que cruzan por encima la carretera del silencio, le regalan al cielo de la contemplación el alborozo de la vida.
¿Quién puede vivir fuera de la eternidad? “De sólo pensarlo, has caído en el fondo del capricho”, canta el Coro de la Mirada Pura, grupo contratado a último momento para despabilar a los oyentes de esta ópera magna que los expertos y los eruditos suelen llamar Naturaleza del Mundo.
Y puesto que vivir fuera de la eternidad es tan absurdo como hacer comparaciones mientras caminas por la cuerda floja, podemos saborear en este banquete la fruta exquisita de Lin Chi, cuya carcajada sin fronteras todavía resuena en los oídos del asombro compartido: “¿Hay algo que esté faltando ahora?”
Mis palabras te mienten pero mi corazón baila con el mismo latido que el tuyo. Vamos más allá del paisaje; dejémonos llevar por la única mirada. La eternidad ha sido hecha para ti si la luz que enciendes ahora, exactamente ahora, te permite ver que tú estás hecho para la eternidad.
“Pero tú me hablas del éxtasis mientras los psicópatas están bombardeando la ciudad”, viene a decirme Nena Caprichosa (siempre hay alguna cerca). “Perfecto, si tienes hambre comes; si hay mucho sol, te refugias bajo la sombra de un árbol; y si llueven bombas, corres hasta el refugio antiaéreo”, recomienda Lin Chi en su encarnación moderna.
Nena Caprichosa, así como se ve, cultiva una religión particular, cuyo credo indica que el mundo gira en torno a ella y que la eternidad baila en su mano. Lo extraño del asunto es que la pobre nena se golpea las narices a cada rato contra el paredón del destino. ¿No es suficiente con una vez?
Una cámara oculta en el Gran Salón de las Revelaciones nos muestra la visita de Nena Caprichosa y su inevitable pregunta al Oráculo:
- ¿Por qué el destino juega en mi contra?
- Porque tú juegas en contra del destino, Nena – es la respuesta inmediata.
Pero Nena Caprichosa no tiene oídos para ningún tipo de revelación. Ella está esperando soluciones y si alguien le dijese que la vida no es un problema, imaginen de cuántas maneras habrá de maldecir al iluso que se ha metido a maestro.
Más de uno, en este intrincado esbozo de visión panorámica, se preguntará para qué diablos estamos ocupándonos aquí de Nena Caprichosa, si nuestra pregunta fundamental intenta correr por las vértebras de esa magia que hemos llamado percepción de la eternidad. Así que vamos a poner un poco de orden en esta charla, puesto que la simpleza es difícil de sostener. Primero, porque Nena Caprichosa es la que impide ver la eternidad. Y segundo, porque todos (varones y mujeres por igual) hemos sido entrenados para comportarnos como Nena Caprichosa.
Aquél de atrás, que levanta la mano, ¿tiene algo que preguntar?
“Sí, señorita. Parece que todos andamos como Nena Caprichosa por el mundo. Pero yo veo que cada cual tiene características distintas de los demás. Quizá esas distinciones son las que nos confunden”.
Así que usted está confundido. Pues bien, averigüe quién se siente confundido. Y ustedes no se rían tanto, que ésta será la tarea para el hogar.
Con todo, pueden tomar algunos apuntes que sólo servirán para ser arrojados a la basura en cuanto comprendan que no hay nada que comprender.
Nena Caprichosa cree que es una persona. Por tanto, cree que tiene una vida particular, separada de la vida. Y encima de todo esto, cree que es la dueña de su vida. Con esto, tiene suficiente para entretenerse.
Aparte de esto, si Nena Caprichosa es pelirroja o morocha, si sabe o no sabe, si camina sobre las aguas o adivina el pensamiento, ¿a quién le importa?
Otra vez usted, Moscardón de Letrina, ¿qué es lo que quiere ahora?
“Nada especial, señorita, por supuesto. Pero quiero preguntarle una cosa. Nena Caprichosa no existe, ¿verdad?”
Usted está cantando la canción que está de moda, ¿no es así?
“Así es”.
Ya les he dicho mil trescientas cuarenta y ocho veces que sólo tienen que afirmar aquello que comprueban por sí mismos y no por otros. Ni siquiera se les ocurra repetir lo que yo digo. Pero eso pasa porque Nena Caprichosa no escucha. Y no escucha, precisamente, porque su misión en este mundo es taponarse los oídos con la novela de su vida o cualquier otra novela. Pero, bueno, voy a contarles una historia ya que tanto les gustan los cuentos a ustedes.
Carlos Castaneda le comentó a don Juan Matus que muchos le habían reprochado que escribiese algunos libros para revelar los secretos de los antiguos brujos toltecas. Le preguntó entonces a su viejo maestro si había cometido un error en hacer esas revelaciones. Don Juan le respondió que de nada sirven las revelaciones si el que las escucha no tiene poder para hacer algo con ellas. “Mira –le dijo-; te voy a hacer la más grande revelación de todas: la eternidad nos rodea. ¿Y? ¿Eso te ha cambiado en algo? Ya ves que no. Todas esas revelaciones pueden tener algún efecto sólo si tienes suficiente poder personal para actuar con ellas”.
Pues bien, ese poder personal significa que ustedes no tienen una Nena Caprichosa gobernando la vida que le ha tocado en suerte a cada uno. Sólo quien se ha deshecho de esa tirana puede tener un poquito de poder. De otra manera, hablar de la eternidad es nada más que un cuento, como esos relatos que les cuentan los padres a los chicos, durante la noche, para que no tengan miedo y se duerman tranquilos.


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Extraído de "El Amor es Todo lo que Hay" - Furia del Lago - Editorial Ananda

4 comentarios:

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  2. La mariposa rompe el caparon o gusano que la contiene ese es su mundo pero tiene que crecer quien tiene que nacer tiene que romper un caparazón y salir a defenderse donde la eternidad que rodea.
    Esa mariposa es hermosa, pero no puede convencerse de su hermosura ya que pertenece a la eternidad no es dueña de su vida.
    Entonces que hay que comprender?

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  3. Estuve rumiando un rato largo este relato extraño. La mente es una nena caprichosa. Digo lo que me vino de pronto como revelación. Y cuando indago en eso, descubro que la lectura del texto tiene una luz que al principio no me llegaba. Tal vez estoy tratando de explicar y con eso arruino el efecto metafórico de la historia, pero cuando me digo que la mente es una nena caprichosa, de pronto me siento liberado. Gracias...

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  4. Es una broma de buen gusto, me parece. Nena Caprichosa es ciega y sorda, pero no muda. Claro está, puesto que es sorda, sólo habla su propio lenguaje.

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