sábado, 12 de marzo de 2011

El Nudo Gordiano de las Creencias




Alguien está de visita en la casa de Gurú Sánchez. Al parecer, anda con ánimo belicoso, porque en un momento dado se pone a cuestionar las creencias de Sánchez y pretende acusarlo de no creer en Dios. Luego de un rato, el visitante le pregunta, con un tono bastante áspero, si cree en Dios. En lugar de responderle si cree o no cree, Gurú Sánchez levanta la mano y dice:
- ¿Ves lo que estoy haciendo? Muevo la mano de un lado para el otro, ¿no es así?
El otro responde que sí con la cabeza y Gurú Sánchez, de inmediato, sigue con su explicación.
- Sin embargo, yo no estoy moviendo la mano, lo mismo que yo no estoy latiendo mi corazón ni tú puedes hacer nada para que tu corazón palpite o no palpite. Toda esa conversación acerca de hago o no hago, de creo o no creo, de piensas o no piensas, es puro ruido en medio de la nada, es como lluvia cayendo en el océano. Tú no haces nada y yo no hago nada. En todo caso, tú dices que hay una inteligencia, la llamas divina y luego le adjudicas una personalidad a esa inteligencia, a la que puedes llamar Dios o como se te plazca. Pero, en realidad, no podrías pensar en todo eso ni hacer nada de nada si esa misma inteligencia absoluta no estuviera dándote vida. Así que tú crees en Dios porque eso que llamas Dios te está permitiendo creer. Y Fulano quizá no crea, pero es por la misma causa, porque eso que tú llamas Dios se lo permite. Pero lo tuyo es nada más que una idea. Tienes la idea de Dios y pretendes que otros se adapten a tu idea. Cuando yo moví la mano, tú creíste que yo estaba moviendo la mano, hasta que te hice ver que yo no puedo hacer nada sin el permiso de esa totalidad que me está dando vida. En otras palabras: cuando moví la mano, tú me estabas viendo a mí moviendo la mano, y no veías al Dios que me estaba moviendo la mano. Me veías a mí y no veías a Dios. Y sin embargo, dices que crees en Dios.
El interlocutor queda callado, sin poder siquiera parpadear.
Lito Picapiedra, que está presenciando la charla, interviene para decir:
- Mientras yo crea que soy alguien separado y que ustedes son también personas separadas, es imposible ver lo evidente.
- Así es, mientras yo creo que existe alguien llamado “yo”, no puedo ver lo evidente.
Luego de esta observación de Sánchez, todos quedamos en silencio por un rato largo...


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Extraído del libro "El Arte de Ser Natural", de Furia del Lago - Editorial Ananda

10 comentarios:

  1. Sí, después de esa clara disertación de Gurú Sánchez lo mejor es guardar silencio y ver si en ese silencio hay algún "yo" que sea alguien concreto.
    Gracias Furia, abrazos!

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  2. En ese Silencio todo funciona como tiene que funcionar... el "yo" separado no puede intervenir porque no puede sacar provecho de algo perfecto...

    Gracias Furia!... Gurú Sanchez señalando siempre la luna y nosotros mirando el dedo... jejeje!!.

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  3. Sienta bien leer esto :-) Ayuda a recordar qué linda es la Verdad, lo lindo que es que Todo es obra de una misma Mano Bondadosa, una misma Shakti o energía impulsándolo todo. ¡Saludos y Gracias!

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  4. Me quedé sin palabras.

    Excelente modo de enseñar del gurú Sanchez.

    Como me cuesta dejar de mirar el dedo, como dice Gorka.

    Muy buen txt.

    Gracias Furiadellago.

    Te saludo con las manos juntas.

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  5. Me quede muda ,que ya es mucho.
    La mejor forma de aprender es guardar silencio y llenar el aire con tu enseñanza .
    Un gran abrazote.

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  6. Ver si en el silencio hay algún “yo”. Interesante propuesta, José Manuel.
    Un abrazo…

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  7. La imagen de Gurú Sánchez señalando la luna… Claro, es nuestra hipnosis permanente. Gracias por esa imagen, Gorka. Un abrazo.

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  8. La Sinfonía de Mil Pétalos de Shakti. Da gusto, Toni. Da gusto danzar dentro de ella. Un abrazo.

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  9. Hola J.C. Todo es ilusión y todo es milagro. Y estamos en el medio de este sueño prodigioso. Un abrazo.

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