sábado, 31 de julio de 2010

El Hechizo Mágico


El amor es impersonal y el amante personal. Para que ambos sobrevivan sin destruirse uno al otro, el amante se pone al servicio del amor. Si fuese al revés, el amor quedaría sin ser conocido, porque lo impersonal es demasiado grande para caber en una sola persona.
Por eso es que el amor les parece tan incomprensible a los seres humanos: porque su vida social, por simple costumbre rutinaria, consiste en ignorar completamente lo impersonal.
Los seres humanos hablan consigo mismos sin parar durante día y noche. De esta manera, pretenden encerrar al mundo en su propio diálogo interno, reducirlo a lo conocido y llamarlo "la realidad".
Cuando el amante conoce el amor sabe que deberá rendirse a su hechizo o bien perderlo. En general, por comodidad o negligencia, los amantes terminan por quedarse sin amor. Entonces pasa el tiempo y recuerdan que alguna vez fueron tocados por su hechizo mágico pero (quién sabe por qué) aquella magia desapareció.
Mientras ignoren que, dentro y fuera de sí mismos existe el mundo de lo impersonal, tampoco sabrán por qué viven sin magia y el mundo se ha transformado en un lugar insalubre.



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Extraído del libro "El Tao Nuestro de Cada Día", de Furia del Lago - Editorial Ananda

6 comentarios:

  1. El verdadero amor surge más allá de la mente

    el amor como estado continuo, es raro y escaso, la mayoria de las veces, el amor tiene necesidad y apego, crea adicción

    El amor impersonal es un sentimiento que solo lo puede expresar el espíritu, el verdadero Yo de cada persona
    quizá , el Amor hacia Dios y el amor a nuestros semejantes, sería un amor espiritual e impersonal.
    Un vez más brillante y clara en tu entrada
    Gracias Furia Feliz domingo, espero no sea tan caluroso como aquí, abrazos

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  2. Hola Furia, me hago eco de este texto y agrego la reflexión de Krishnamurti..."no saben lo que se pierden"... quizás esto se comprenda mejor en la vivencia del límite.
    Un abrazo.

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  3. Gracias por tu encanto, Irie. Un abrazo.

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  4. Tienes razón, Arianna, cuando dices que “el amor impersonal sólo lo puede expresar el espíritu”. Y estar predispuestos a ello nos demanda mucha energía, porque supone amar lo que estamos haciendo, ahora mismo. Sin quejas, sin críticas ni correcciones. Lo que es, es.
    En cuanto al clima, tal como dices, aquí está un poco más fresquito. Y aquí amaneció la jornada con un grado sobre cero.
    En fin, tal como te decía, las cosas son como son. Y da gusto dejarlas que sean. Un abrazo grande.

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  5. Ja, qué buena esa expresión de Krishnamurti, querida Delia. En cuanto a la vivencia del límite, coincido contigo. Sin ese apremio de las circunstancias, muchas veces el ser humano queda dormido. Un abrazo.

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