viernes, 4 de febrero de 2011

Sin Conceptos



El de “Simplemente Ser” es el mundo no conceptual. La vida sin atributos, no necesitada de símbolos.


No se puede “estudiar” cómo se “hace” para simplemente ser. Ningún curso, seminario ni estudio intensivo te permitirá simplemente ser, porque el Ser no es algo para obtener. Ya eres lo que eres.
Tampoco es necesario despojarse de conceptos. Los conceptos son elementos imaginarios y por lo tanto no existen. ¿Quién necesita despojarse de lo que no existe?



No buscar es reposar en la tranquilidad.¿Quién os ha dicho que eliminarais cosa alguna? Mirad el vacío que hay ante vuestros ojos. ¿Cómo podéis producirlo o eliminarlo?


Huang Po




Claro que no puedes producir el Ser. Tampoco eliminarlo. ¿Qué es lo que nos queda entonces? Simplemente Ser.




El esfuerzo por ser alguien te impide reconocer quien eres.



Producir conceptos es el modo imaginario que tienes para evadirte de Simplemente Ser. Cuando eres, simplemente, sin buscar refugio en símbolos, la vida entera se muestra sin parcelas ni formas, como el impulso infinito que produce todos los fenómenos. En esa vastedad, tú desapareces, lo mismo que un pedazo de hielo se funde mientras está navegando por el gran océano.



Esa sensación, la de ser un minúsculo trozo de hielo que se está derritiendo en el mar, te parece abominable, tan sólo porque te han adiestrado para que tengas el control de “tu” vida.
Si no produces ningún concepto, entonces eres un poco de agua mezclada con la totalidad de los océanos. Eso te parece aterrador: “Entonces dejo de ser yo”, piensas.



Eso que has llamado “yo” no es más que una idea. Y el “mundo”, lo que supuestamente está fuera de alguien imaginario como tú, pues tampoco existe. Ya ves: produces conceptos. Inventas una supuesta división entre “el mundo y yo”.



Si te quedas sin conceptos, ¿quién se queda sin conceptos?



Huang Po dice: “Mira el vacío que está delante de tus ojos”. Pero tú miras y ves todo lleno de formas.
Un niño recién nacido no ve formas y tampoco está viendo el vacío. Sin embargo, a medida que vaya creciendo, producirá un concepto básico: su “propia” forma, la de “su” cuerpo.




Por ejemplo: su madre a veces está con el niño, a veces no. Entonces, el niño va distinguiendo una cosa de la otra. Porque, para el niño, inicialmente, no hay separación entre la madre y él. Pero le enseñan, lo obligan a producir un concepto básico: tú eres tú y yo soy yo. Somos dos personas separadas.
Entonces, el niño, de noche, tiene miedo de dormir solo. No quiere que apaguen la luz. Se resiste a la separación. Ha nacido el miedo. Ahí está el miedo primordial.
De hecho, el niño inocente no se siente separado de sus padres. ¿Por qué? Porque no forma conceptos acerca de madre y niño, mundo y yo, todo y nada, o lo que sea.



Separación y apego se engendran entre sí.
Todo esto nace de la dualidad primordial: al inventar el yo, automáticamente se inventa el mundo. ¿Quién los inventa?
La Conciencia Absoluta.



La llamamos Conciencia Absoluta y también No-Dualidad. Lo absoluto no tiene opuesto. Dentro de sí puede contener todo y nada (opuestos entre sí), pero lo absoluto está más allá de ellos. O más acá.
La Conciencia Absoluta inventa una conciencia personal (yo) y una conciencia impersonal (mundo). Pero ambos son dos inventos. No existe separación entre yo y el mundo. Son nada más que ideas, conceptos, imaginarias construcciones mentales.





Ella ha existido desde el pasado sin principio; ella no conoce nacimiento ni muerte; ni es azul ni amarilla; ni tiene figura ni forma; está más allá de la categoría de ser y no ser; no se puede medir por edad, vieja o nueva; ni es larga ni corta; ni grande ni pequeña; porque trasciende todos los límites, palabras, indicaciones y opuestos. Debe tomarse justamente como es en ella misma; cuando tratamos de agarrarla en nuestros pensamientos, se elude. Es como el espacio donde todos sus límites están más allá de la medida; ningún concepto se puede aplicar aquí.

Huang Po





La vida no conceptual: un reposo en la tranquilidad de ser que no se parece a nada. Es lo que ahora es. Esto que está siendo aquí.
No se puede pensar en ella. Precisamente, al dejar de pensar, ella se nos revela tal como es y nos permite descubrir que siempre ha estado aquí, que todos los conceptos acerca de la vida no son más que maneras de evadir imaginariamente la vida misma.





Conciencia absoluta. Si la llamas todo, no das en el blanco. Si la llamas nada, tampoco das en el blanco.
Cuando dejas de crear expectativas y exigencias, te quedas siendo simplemente lo que es. Ya no eres alguien imaginario separado de un mundo imaginario. Eres simplemente ser.¿Y qué gano yo con eso?, puede que preguntes. No ganas nada, no pierdes nada. Descubres lo que eres verdaderamente. Y eso que eres, lo eres a pleno. Simplemente ser


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Extraído del libro "Simplemente Ser", de Furia del Lago - Editorial Ananda

14 comentarios:

  1. Me encanta Huang Po !!
    Completamente así, no se puede ser absolutamente ninguna otra cosa que lo que somos en este momento. No hay nada para aprender, ni tampoco desaprender, todo esto ya ES la danza maravillosa del juego divino, y ya es perfecta tal cual es.

    Lo único que nos separa de ESO, es el pensamiento de estar separado, aunque este último, también valga la paradoja es parte de esta perfección.

    Un abrazo amiga

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  2. "La Conciencia Absoluta inventa una conciencia personal (yo) y una conciencia impersonal (mundo). Pero ambos son dos inventos. No existe separación entre yo y el mundo. Son nada más que ideas, conceptos, imaginarias construcciones mentales".

    Que juego tan extraño, que paradoja!!. jajajaja!!. Es para reírse...

    Nos han adiestrado desde pequeños para la separación... que pena... podrían enseñarnos desde pequeños que esa separación que se crea es pura ilusión... estaríamos más equilibrados, mas conectados con el universo... sin sufrimiento!!.

    Gracias Furia... tus textos dan en la diana siempre!.

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  3. Simplemente maravilloso. Gracias :-)

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  4. Sin expectativas y exigencias, sin pérdidas ni ganancias, mal planteamiento para la inquieta mente, aunque nada mejor para la paz.
    Gracias Furia, una vez más en el blanco.
    Un abrazo.

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  5. Increíblemente simple y complicado!!!
    Simplemente Ser.
    Gracias Furia, un abrazo
    Silvia

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  6. Y es que es un sí y un no, ni un si ni un no, ni concepto ni no concepto, ni todo, ni nada, .... , las palabras dejan de tener sentido cuando te rindes al misterio. Gracias amiga, que bella manera de expresarLo.
    Un abrazo!

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  7. Sí, Andrés.
    Estamos en plena danza.
    Y no existen las teorías sobre la danza.
    Inclusive, ninguna práctica que hayas tenido te sirve.
    Esta danza es única, irrepetible.
    Y danza por sí misma.
    Me hace danzar.
    Y me muestra que no existe ninguna separación entre la danza y la danzarina.

    Un abrazo...

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  8. Sí, Gorka. Hubo civilizaciones donde no existía separación entre el hombre y el mundo, como ocurría con los indígenas americanos. Pero todas esas civilizaciones fueron arrasadas.
    Por eso, el ser humano tiene que aprender a no dejarse avasallar por los fuertes ni avasallar a los débiles.
    Un equilibrio así se aprende desde pequeño. De otra manera, es tremendamente difícil reordenar la conducta personal. Es lo que pasa, ya en la edad adulta, con el famoso buscador espiritual: busca, busca, busca, luchando contra el comportamiento adquirido y heredado de los padres. Y al buscar, sigue haciéndolo con esa misma conducta que pretende erradicar.

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  9. Gracias a ti, Toni, por la visita, por la lectura y por tu visión.

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  10. Es verdad, José Manuel. La inquieta mente no quiere tragarse la píldora de la paz.
    Un abrazo

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  11. Gracias a vos, Mariela, por compartirlo.

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  12. Yo diría, Silvia, que es sencillo, pero no concebible. No es algo que se pueda concebir, pensar de antemano, planificar. Ser el presente carece de planes y no deja lugar a la mente especulativa. No es negocio.
    Un abrazo.

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  13. Antes de toda división, Victoria, el Ser no es hombre ni mujer. Por eso, el amor nos deja perplejos: es la respuesta a la pregunta “quién soy” aun cuando no te la hayas preguntado.
    Un beso…

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