jueves, 17 de febrero de 2011

Surf



La vida
cotidiana:
el rumor
de las olas
por donde
viaja
la libertad
en su tabla
de surf.


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Extraído del libro "Costumbre de Perder la Costumbre", de Furia del Lago - Editorial Ananda

12 comentarios:

  1. Fresca metáfora!!.

    Me han entrado ganas de contemplar el mar...

    Gracias Furia!!.

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  2. Creo que es una de las analogías más lúcidas que he escuchado-visto para comprender la libertad (concepto tan susceptible de "libre interpretación).
    Gracias Furia, estas entradas condensadas en pocas palabras tienen un poderío increíble.
    Un abrazo!

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  3. Jaja, ¡que bueno!

    Perfecta metáfora.

    Gracias Furia.

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  4. Libertad: donde me comprometo a elegir lo mejor para el mundo.
    Gracias Furia un gran beso.

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  5. Deslicé-monos pues con toda ligereza, dentro de esa cotidianidad, un abrazo Furia.

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  6. :) surfeemos sin parar!!!
    Un abrazo Furia!

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  7. Sí, Gorka. Este mar de la vida cotidiana puede tener olas gigantescas o estar en calma. Pero si el surfista pierde la calma, con seguridad cae en el agua.
    Un abrazo.

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  8. Hola, José Manuel. Un amigo mío dice que la analogía es como un golpe sorpresivo en el estómago, que te obliga a soltar lo que tienes en las manos. Ja. (Otra analogía).
    Eso es lo que quieren contar algunos cuentos zen, cuando muestran que una rama que se quiebra de repente provoca el satori del monje que todavía estaba crispando las manos, agarrando quién sabe qué posesiones ilusorias. El “abrir las manos” significa soltar, o entrar de golpe en el satori, en la luz repentina.
    Un abrazo.

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  9. Gracias a ti, Tina, porque viajas por el mundo de los símbolos con tanta facilidad.
    Un abrazo…

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  10. Siempre con entusiasmo sobre la tabla de surf. Un besote grande para vos, Nanako.

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  11. Sí, Queoquina. Cuando vas sobre la tabla de surf tienes todos los sentidos alerta, te observas vivir. Hace poco estuviste sobre ascuas con tu nieto Andresito. Ya pasó lo peor. Pero la vida es así, nos pone a prueba y desbarata nuestras ilusiones con toda facilidad. Mantener el equilibrio en tales circunstancias, no caerse de la tabla de surf y hacerlo todo con amor, sin alterarse… bueno, es ardua tarea.
    Me congratulo de que seas tan fuerte y me alegro de que estés bien. Un beso para ti y para el pequeño Andrés.

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  12. Sí, Zanara. Sigamos surfeando por este misterio inmenso que es el océano de la vida. Hasta la “victoria” siempre. Ja, ja. Un beso.

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