
Los conceptos y las experiencias se dan en el terreno de los fenómenos. El silencio no es un fenómeno.
El concepto del silencio y hasta la experiencia del silencio, lo único que hacen es desbaratar el sueño con otro sueño.
El silencio no necesita de conceptos ni experiencias para ser lo que es, porque es Lo Que Es.
No importa que se haga o que no se haga, que se hable o que no se hable, que se piense o que no se piense. El silencio es.
Buscar teorías o prácticas para mantenerse en silencio, aun cuando transiten los más prodigiosos caminos espirituales, son cualidades del ego que funcionan como excusas para que el ego no se disuelva en el milagro del momento. El silencio no necesita teorizar ni practicar para ser el silencio. Su cualidad es la revelación permanente. ¿Ante quién se revela? Ante sí mismo.
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El concepto del silencio y hasta la experiencia del silencio, lo único que hacen es desbaratar el sueño con otro sueño.
El silencio no necesita de conceptos ni experiencias para ser lo que es, porque es Lo Que Es.
No importa que se haga o que no se haga, que se hable o que no se hable, que se piense o que no se piense. El silencio es.
Buscar teorías o prácticas para mantenerse en silencio, aun cuando transiten los más prodigiosos caminos espirituales, son cualidades del ego que funcionan como excusas para que el ego no se disuelva en el milagro del momento. El silencio no necesita teorizar ni practicar para ser el silencio. Su cualidad es la revelación permanente. ¿Ante quién se revela? Ante sí mismo.
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Extraído del libro "El Fin del Mundo", de Furia del Lago - Editorial Ananda
Desde ese silencio ...
ResponderBorrarQue tengas un día lleno de sonrisas y amor ...
Un abrazo de luz, Sina
Desde el sueño, qué decir ... sólo que bienvenidos estos vislumbres.
ResponderBorrarUn abrazo Furia!
Furia: gracias por compartir este silencio. El gesto de lo verdadero.
ResponderBorrarTe dejo un abrazo silencioso y un beso ruidoso.
Bueno ,bueno muy bueno en silencio.
ResponderBorrarTe regalo un poema Furia.
ResponderBorrarYo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.
Pablo Neruda
Teorías y prácticas son leñas para el fuego del silencio.
ResponderBorrarEsto me deja sin mí.
Ni siquiera puedo escribir por mí mismo lo que está pasando en esta persona que suelo llamar "yo" y que ahora, de súbito, se queda muda. No, claro, parece que estoy diciendo algo. Pero, si yo no estoy, ¿quién lo dice?
Por ahora no lo sé. Ni siquiera sé quién es el que no lo sabe.
Querida Furia
ResponderBorrarEscucho el sonido del silencio a través de estas palabras...gracias por acercarnos un poco más a la profunda y verdadera esencia del silencio...
Un cálido Abrazo,
Maribel
Hola, Sina. Un abrazo impregnado de ese amor constante y ese silencio profundo que me llega de ti.
ResponderBorrarHola, Zanara. Sueño descubierto, sueño despierto.
ResponderBorrarEstos vislumbres nos llegan porque no son tuyos ni míos. Los amigos invisibles compartimos la Unica Mirada, aunque tengamos ojos de distintos colores.
Aprovecho para agradecerte lo mucho que me has regalado en tu blog (www.blogvict.blogspot.com) donde esa comunidad de amigos invisibles suele hacer estación... Un abrazo!!!
Hola Paula, el silencio elimina todas las diferencias. Y me llega muy hondo tu observación: es lo verdadero.
ResponderBorrarOtra vez para Nanako: la inocencia del acto, como dice Neruda, vale la pena de ser compartida.
ResponderBorrarNanako: para devolverte el regalo, te dejo aquí un poema de Vita Preziosa:
ResponderBorrarCualquiera sabe
que construir una casa
es la exageración mayúscula.
Tu verdadera herencia
es el asombro de ser.
¿En dónde hallaría
refugio
ese desborde?
Oso, el no saber es el sabio. Me alegra que me hayas visitado con tanto fuego de silencio
ResponderBorrarHola, Maribel... Estoy esperando el sol de madrugada y veo que te apareces tú, por una rendija del cielo. Te he visitado calladamente, como mirando desde la espesura tu danza en el claro del bosque. Me he deleitado con los sonidos del silencio que has dibujado en ese blog tan creativo (www.misutra.blogspot.com). Ahora vienes de visita y me traes un "presente" magnífico: escuchar el sonido del silencio a través de las palabras. El jardín de los presentes está de fiesta... Un abrazo...
ResponderBorrarEsto me hace seguir una línea de pensamientos (más conceptos, no?).
ResponderBorrarEl silencio no es una experiencia y la experiencia tampoco, puesto que no hay alguien allí que pueda experimentarla. La experiencia ocurre cuando la consciencia se identifica con ella, de lo contrario no hay experiencia posible. Lo que sucede no es experiencia de nadie, simplemente sucede. Pero esa supuesta confusión, la identificación de la consciencia con la experiencia, es parte del plan: sin sueño no hay vigilia. Pero el sueño está hecho para crear consciencia, no más sueño.