
Para vivir en el país de Simplemente Ser no hace falta hacer ningún viaje. Ya estás en este país, pero si andas por su territorio con los ojos cerrados, no te darás cuenta.
Simplemente Ser no es otra cosa que presencia pura. Cuando puedes darte cuenta de que vives aquí, no eres distinto de la presencia, lo mismo que una gota de agua en el mar es el mismo mar.
Turiya - No puedes ser “Alguien” y respirar en el país de Simplemente Ser.
Angelo Nero - Creo que lo comprendo. Entonces, sólo me queda abandonar esa imagen, esa pretensión de ser alguien.
T - Ni siquiera puedes abandonar ese cúmulo de expectativas que llamas “yo”, porque no sería más que otro artilugio de ese “Alguien” que imaginas ser para continuar su ruta por los caminos imaginarios que conducen al horizonte.
AN - Si yo no puedo abandonar el ego, ¿entonces qué puedo hacer?
T - Por empezar, el ego es imaginario y cuando dices “yo” estás hablando de alguien imaginario. ¿Te parece que ese alguien que no existe puede hacer algo?
AN - No, evidentemente no. Todo lo que haga seguirá siendo mera imaginación. Por lo tanto, no puedo hacer nada para simplemente ser.
T - No tienes que hacer nada. Ya eres simplemente lo que eres. Todo lo otro, ser esto o aquello, ser mejor o peor, ser bueno o ser malo, ser grande o ser pequeño, ser alguien, no es más que una ilusión.
Existe un claro problema de índole idiomática cuando hablamos de alguien. En seguida, la persona que escucha está condicionada a pensar que si no soy “alguien” entonces soy “nadie”. Pero es obvio que no se trata ni de una cosa ni de la otra. Puesto que “alguien” jamás existió, tampoco es posible decir que existe “nadie”.
Al zafar del engañoso juego de los opuestos, solamente queda simplemente ser.
¿Por qué ser? ¿Para qué? Son todas preguntas hechas por alguien. Aquí ha regresado el personaje que pretende controlar la vida y guardar el océano de la inteligencia en el bolsillo de su razonamiento.
Turiya - “Alguien” es un personaje que ha sido inventado para no tropezar dos veces con la misma piedra. El problema es que el propio “Alguien” se ha convertido en la piedra con la cual tropiezas no dos veces, sino a cada rato.
Angelo Nero - Pero si no soy ese personaje, entonces, ¿quién soy yo?
T - Estás dando muchas cosas por sentadas. Dices “yo” sin saber de qué estás hablando. Y luego te preguntas quién es ese yo, sin saber si no se trata más que de una fantasía.
AN - Un personaje soñado le dice a otro personaje soñado: “Despierta, estúpido”.
T - Tal cual.
Se tropieza dos veces con la misma piedra cuando estás yendo hacia cualquier parte.
Simplemente Ser: un país donde no necesitas viajar, porque ya estás aquí, en la Presencia Pura.
Angelo Nero - Pero es evidente que estoy en este cuerpo y eso me hace creer que soy alguien separado.
Turiya - Bah, ésas tan sólo son bobadas. Dentro de unos días ya no estarás más en este cuerpo. ¿Quién eres tú, entonces?
AN - Un fantasma.
T - Eso has creído. Y cuando te vayas de este cuerpo descubrirás que ese fantasma no existía. Pero eso es algo que puedes ahora mismo descubrir.
AN - Supongamos que ese alguien que yo creo ser admite la Presencia Pura. ¿Qué pasaría entonces?
T - Alguien descubriría que sólo era una fantasía. En este caso, aunque rancia, aprecio la analogía de la gota de agua. La gota admite que es el mar. ¿Qué ocurre entonces? Que simplemente seguiría siendo el mar que siempre ha sido.
AN - Pero no una gota separada y distinta.
T - No, ésas tan sólo son tonterías.
Tú no puedes concebir a la Presencia Pura. Es ella, la presencia, la que te concibe a ti.
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Extraído del libro "Simplemente Ser", de Furia del Lago - Editorial Ananda



















